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Y el río dijo basta!!

“Al César lo que es del César”, reza el refranero popular. Y al río lo que es del río, añadimos nosotros.

Hablar de la Nueva Cultura del Agua (en realidad, la muy vieja y antigua cultura del…) es hablar sobre el reto de la Nueva Cultura de la Sostenibilidad que los tiempos exigen. Tomamos el siguiente extracto de la página web de la Fundación Nueva Cultura del Agua: “Una de las claves está sin duda en reconocer y entender que un río es mucho más que un canal de H2O, al igual que hoy entendemos que un bosque es mucho más que un almacén de madera. Entender los valores sociales, culturales y de identidad, tanto territorial como colectiva, de ríos, lagos y humedales; conocer la compleja pirámide de vida que albergan; apreciar la importancia de los equilibrios y funciones del ciclo hidrológico natural y los servicios que nos brindan; recuperar el sentido lúdico y el valor estético del agua, tanto en la naturaleza como en nuestros entornos urbanos, etc. Todo ello, sin olvidar la necesidad de gestionar con eficiencia las utilidades económicas del agua como recurso productivo, conforma las claves de esa Nueva Cultura. Claves, en definitiva, de un nuevo y necesario enfoque interdisciplinar. Un enfoque en el que, más allá de asegurar un uso razonable, social, equitativo y eficiente del agua como recurso, se garantice también una gestión sostenible de los ríos y ecosistemas acuáticos“.

Desgraciadamente, no ha primado esta visión en las últimas décadas, cuando hemos arrinconado a los ríos y ocupado “su” espacio, construido viviendas e infraestructuras en zonas inundables, levantado embalses (muchos de ellos absolutamente innecesarios; construidos simplemente para negocio de las constructoras), ensuciado los cauces, deforestado las márgenes, transformado los usos del suelo, etc., en una retaíla de acciones que, en conjunto, generan una mayor velocidad de flujo y están en las antípodas de una adecuada política de prevención de avenidas. Simple física de fluidos que conoce cualquier bachiller.

Hasta que el río ha dicho basta, metafóricamente hablando y, con la abundancia de las últimas lluvias y ayudado además por los desembalses en cabecera, ha recuperado un espacio que es “suyo”, con toda la naturalidad del mundo.

Y es que, y como dice nuevamente el refranero popular, “Dios perdona siempre, los hombres a veces, y la Naturaleza nunca”.

PD: Imágen superior: río Guadalquivir a su paso por Alcolea del Río el 9/12/2010. Imágen inferior: Ctra. de Lora del Río a Peñaflor. Fuente: El País. http://www.elpais.com/fotogaleria/espana/Vista/aerea/inundaciones/Guadalquivir/

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