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Mi querida España, mi querida Bosnia

¿Os acordáis cuando Rajoy dijo, poco antes de irse al partido inaugural de España en la pasada Eurocopa, que aquella línea de crédito (el famoso “rescate”, entonces innombrable) sólo tendría condiciones para los bancos, y en ningún caso para los ciudadanos?

Ayer en el Congreso, la troika se hizo carne, e incluso vísceras, como ha apuntado el siempre ínclito Nacho Escolar en un post al respecto. El anunciado recorte o ajuste de gasto público (el mayor de la historia; 65.000 millones en 2 años y medio) es, ¡qué casualidad!, tremendamente parecido a la cuantía que se ha de reunir para rescatar al sector bancario. Ha coincidido en el tiempo con la llegada a Madrid de la marcha de mineros que ha recorrido durante 19 días medio país para exigir al gobierno el mantenimiento de unas ayudas que ya estaban comprometidas y previstas con anterioridad.

Tras recorrer por la noche la Gran Vía madrileña, arropados por miles de madrileños, los mineros y sus miles de acompañantes (la “marea verde” de docentes, mineros portugueses, miembros del 15M, parados, jubilados, trabajadores de otros sectores, etc.) recorrieron la mañana siguiente el Paseo de la Castellana para manifestarse finalmente enfrente del Ministerio de Industria.

Esta manifestación en la Castellana, ayer miércoles 11 de julio, fue violentamente reprimida por las fuerzas de seguridad del Estado. El siguiente vídeo ayuda a comprender mejor cómo se inició la represión.

Volviendo a la simetría entre el terrible ajuste anunciado (a lo que se añade la supresión de las ayudas a la minería del carbón) y las ayudas a la banca, yo personalmente prefiero ayudar y subvencionar por su actividad a los mineros, pero no sólo mineros, también docentes, investigadores, médicos y un sinfín de oficios que llevan meses padeciendo unos recortes presupuestarios durísimos, cuando no son ellos, recordemos, los causantes de la crisis.

Con respecto a la subida del IVA, no hace mucho Rajoy afirmaba que “subir el IVA era un disparate en tiempos de crisis, y que suponía la puntilla para nuestro comercio, nuestro turismo y nuestra industria“, en referencia a la anterior subida impuesta por el gobierno socialista que le ha precedido. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, inició una campaña de recogida de firmas y organizó diversos actos en contra de aquella subida.

El señor Rajoy, entonces líder de la oposición, participó en algunos de aquellos actos contra la subida del IVA, como por ejemplo este en Leganés.

No hay mayor deterioro y pérdida de capital político de un gobernante, que cuando queda retratado consigo mismo. Lo de ayer fue un desmentido total y absoluto de si mismo, quedando completamente descalificado su programa electoral con el que se presentara en noviembre. Rajoy ya se encuentra en la misma situación en la que se encontraba Zapatero tras su giro de mayo de 2010, en lo que a distanciamiento con respecto a lo expresado en el programa electoral se refiere.

Para colmo, el Nobel Krugman ya ha advertido que las medidas anunciadas no tienen ningún sentido, y no van a permitir que España reduzca su déficit o cree empleo. Su post (en inglés) en su blog del New York Times se titula “Pontless Pain in Spain”. Algo parecido cuenta Antonio Estella, pero de manera quizá más fácil de entender: situación circular sin salida o regla del catch-22.

Yo, mientras tanto, asisto desde Eslovenia a este fracaso colectivo en el que parece haberse convertido España. Parece que no saldremos de esta situación en años. La esperanza de que sea antes me la dan manifestaciones como las de estos días en Madrid. Sólo desde el activismo ciudadano, la cooperación y la unión entre todos nosotros, trascendiendo a los “líderes” políticos, podremos cambiar esta deriva y superar el derrumbe intelectual y moral que se encuentra detrás de esta crisis. Primero ha habido un derrumbe intelectual y moral de la sociedad en su conjunto, fruto de unos valores desenfocados que han estado operando durante demasiado tiempo, y como consecuencia tenemos ante nosotros la actual situación de crisis (=cambio) económica, financiera y política. Y no al revés.

Hoy, desde Maribor, – Capital Europea de la Cultura 2012 -, me acuerdo como nunca de aquella canción que cantara Cecilia durante el Franquismo. Se llamaba “Mi querida España“, y lo que cuenta me recuerda muchísimo a los tiempos actuales.

En unas horas salgo hacia Bosnia, mi querida Bosnia, Un territorio al que siempre quiero volver, y al que echo de menos tanto o más que a España cuando no estoy allá. Sarajevo, muy particularmente, supone mucho para mí. Se ha convertido en parte de mí. La llevo muy adentro, y yo, por otro lado, ya formo parte del “alma” de esa ciudad. Y es que tiene alma, a diferencia de mi decadente ciudad natal, aunque eso es otra historia…

When you smile, it makes me smile. When you cry, I can’t help but cry. Sarajevo, it’s you I long for, how you suffered silently troughout the ages. I cared for you, I’d die for you. I carry you in my heart, Sarajevo. Don’t live in fear, nor in regret. You should forgive, but never forget“.

La semana que viene os cuento mis impresiones de este fin de semana en Sarajevo. De momento os dejo con este post sobre Bosnia, que escribí el pasado abril en Madrid y que recupero ahora para la ocasión.

Carta abierta de la escritora Lucía Etxebarría

A través de las redes sociales, he recibido este texto firmado por la escritora Lucía Etxebarría, y quisiera compartirlo con vosotr@s:

“Sábado por la noche. Me pillé la mano con la puerta de la cocina (soy muy propensa a los accidentes domésticos: soy sagitario y no tengo “conciencia de peri cuerpo”). Me presenté sola en el hospital de Sant Pau porque mi compañero se quedaba a cuidar de mi hija. Me pasaron a la sala de espera. Allí había una niña, venga a llorar. Le pregunté su edad. Tenía 18 años, estudiaba en Barcelona, tenía una otitis. Llevaba dos horas allí. Su familia estaba en Girona. Yo sé que las otitis duelen muchísimo, he pasado alguna. Pero creo que también lloraba porque estaba asustada y sola. Me presenté ante la enfermera. Le dije que por favor le dieran un calmante a esa chica. Me dijo que como enfermera ella no podía administrar nada sin autorización del médico. “¿Y dónde está el médico?”. “Ocupado, y aún puede tardar horas”. Y luego me miró: “Tú eres escritora, ¿no? Escríbelo. Cuenta cómo está la situación”. Y eso he decidido hacer.

Vamos a aclarar las cosas. No están haciendo recortes en sanidad porque la cosa esté así de mal, sino porque la sanidad es un gran negocio, y si se privatiza, al estilo de Estados Unidos, muchos se van a hacer multimillonarios.

Se podría recortar de muchas otras partidas.

Los toros se subvencionan: las fiestas taurinas nos cuestan 564 millones al año en subvenciones.

Los clubes de futbol también, de forma indirecta. Deben 750 millones a Hacienda y 11 millones a la Seguridad Social. De hecho, la UE ya ha propuesto investigar al fútbol español por presuntas ayudas del Estado.

Se podría eliminar los sueldos y pensiones vitalicias y prohibir por ley que los ex presidentes cobren de la empresa privada a la vez que disfrutan de su pensión vitalicia: González y Aznar siguen sin renunciar al sueldo de 80.000 € mientras reciben altas retribuciones de Gas Natural y Endesa, por ejemplo.

Se podría prohibir que un político cobre del Estado y de la empresa privada: Acebes cobra del Congreso y de Iberdrola, por ejemplo.

Se podría recortar sueldos de cargos políticos. Si un ciudadano tiene que cotizar 35 años para percibir una jubilación, no veo por qué los diputados lo hacen a los siete, ni por qué no tributan un tercio de su sueldo del IRPF, como hacemos los demás.

Se podrían endurecer las penas contra el fraude fiscal. El 72% de este fraude proviene de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, y de la banca. Ahorraríamos 90.000 millones de euros.

Se podría eliminar el concordato con el Vaticano. El ahorro final estaría entre los 6.000 y los 10.000 millones de euros. Jesús predicaba la pobreza, y la Iglesia se debe mantener mediante las aportaciones de los fieles, como ya dijo el propio San Pablo.

Esa niña que lloraba en urgencias podría ser su hija. Peor aún, usted podría padecer leucemia. Y si la padeciera, un seguro privado no le ayudaría, porque los mejores especialistas están en la Seguridad Social. Lo sé porque se trata de una enfermedad que he vivido de cerca.

Usted que me lee: tome conciencia, por favor. El fútbol es un negocio. Los toros, una tortura. Los gastos del Congreso, un lujo innecesario. Las pensiones vitalicias, una enorme falta de ética. La fe es una opción. Pero la salud es un derecho.

Lo mismo podría decirse de la educación. ¿En serio vais a permitirlo? ¿o es que os dan alergia las manifestaciones? Luchemos por lo nuestro, es nuestro derecho. Por una democracia real.

Un saludo.”